8 consejos para la práctica deportiva en verano









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8 consejos para la práctica deportiva en verano

Hoy en día no resulta extraño ver personas de todas las edades practicando sus rutinas deportivas en las calles, en las playas, en el monte, en todas partes. Es posible que tú también hayas conseguido encajar la actividad físico-deportiva en tu tiempo libre. Pero llega el verano y “nos abandonamos”, perdemos nuestra rutina diaria y adaptamos nuestro nuevo tiempo y tipo de ocio a las posibilidades de práctica deportiva que nos ofrecen.

No debería ser así, todo lo contrario. La actividad física es fundamental durante todo el año, pero si hay una época que se presta especialmente a la práctica deportiva es el verano: tenemos más tiempo, los días son más largos y el buen tiempo invita a hacer ejercicio al aire libre.

Ahora bien, el cambio de temperaturas también debe suponer un cambio en la forma de practicar deporte. No es infrecuente, sobre todo en deportistas amateurs, cometer errores que pongan en riesgo su salud al ejercitarse de manera inapropiada.

Por eso, para que puedas disfrutar de un verano activo con todas las garantías, te ofrecemos una serie de consejos que te ayudarán a sacar el máximo partido a tus momentos de ocio y entretenimiento:

1. Aprovecha la playa, pero con precaución: ya sea para correr, caminar, nadar o para incorporar nuevos deportes a tu rutina – surf, voley, fútbol, palas…, pero siendo consciente de que el cambio de escenario requiere también un cambio en la manera de entrenarse.

2. Decide el horario con inteligencia: para practicar deporte, elige las primeras horas del día o el atardecer y evita las horas centrales de la jornada, cuando las temperaturas son más elevadas.

3. Cuida tu piel: utiliza protector solar, si es posible aplícate un protector específico para la práctica deportiva que facilita su permanencia a pesar del sudor y/o el agua. Una gorra y unas buenas gafas de sol también son fundamentales para una actividad física segura. Así evitarás quemaduras e insolaciones.

4. Bebe agua: esta recomendación es pertinente para cualquier momento del día, pero sobre todo para cuando entrenamos. Hidrátate correctamente antes, durante y después del entrenamiento, recuerda que la deshidratación puede traer importantes consecuencias y aspectos negativos como la fatiga prematura.

5. Utiliza ropa adecuada: elige preferentemente ropa cómoda, ligera y transpirable y a ser posible de colores claros y materiales frescos.

6. Reconoce tus signos de alarma: si notas que te duele la cabeza, te mareas, tienes náuseas, te dan calambres musculares o estás más irritable de lo habitual, reduce el entrenamiento, porque probablemente te estés deshidratando. Descansa un rato y bebe agua o algún isotónico.

7. No pares de golpe: reduce paulatinamente la actividad. Puedes acabar caminando y haciendo estiramientos que garanticen una buena vuelta a la calma.

8. El estómago, ni vacío ni muy lleno: el resultado más probable de la suma de calor y estómago vacío es una lipotimia. Por el contrario, si practicamos deporte después de comer, nuestro rendimiento se verá afectado, pudiendo sufrir un corte de digestión. Lo ideal es esperar al menos hora y media después de las comidas, y evitar comidas copiosas si sabes que luego vas a entrenar.

Y recuerda que este verano además tu actividad física tiene premio, estés donde estés, y hagas lo que hagas, únete a nuestro reto Actívate en Verano, suma calorías con tu actividad física diaria y podrás ganar estupendos premios.

Reto Actívate en Verano